|
“Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuán frágil soy. He aquí, diste a mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti; Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Selah. Ciertamente como una sombra es el hombre; Ciertamente en vano se afana; Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá. Y ahora, Señor, ¿Qué esperaré? Mi esperanza está en Ti. Líbrame de todas mis transgresiones; No me pongas por escarnio del insensato.” SALMOS 39:4-8 RVR1960 -Adry Victoria -
0 Comments
"Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; pero una palabra tuya bastará para sanarme." Mateo 8:8 Cuando hablamos de “Sanar”, no sólo debemos asociarlo a una enfermedad corporal. Sanar el alma, nuestra mente y el corazón, es tan o más importante, que aquella misma que puede cargar nuestro cuerpo. Pidamos de verdad y desde lo más profundo de nuestro ser, que Dios nuestro Señor, creador y salvador, cure totalmente esas heridas que roban lenta y silenciosamente nuestra paz, nuestro buenos pensamientos y sentimientos, e incluso la oportunidad de ver de cerca a nuestro papito Dios. Amigos y apreciados lectores: Cuando nuestro corazón está tan lastimado, hacemos, decimos y sentimos cosas que nos roban grandes bendiciones. ¡Esa es la verdad! Nosotros hemos sido grandes ladrones. Debemos reconocer o entender que “ladrón” no es sólo aquel que se lleva algo que no le pertenece. Con Cariño, -Adry Victoria. |
Adry victoriaEspero que estas reflexiones ayuden a sanar tu corazón como ha sido mi experiencia. ArchivesCategories |
RSS Feed