|
Hola mis apreciados lectores. Hoy te compartiré una reflexión con base en una de las lecturas de la semana.
Se cuenta, que había un joven con una enfermedad incurable, y en ocasiones expresaba: “No creo que temería a la muerte, si supiera qué me espera después de ella” Claramente, podrías decir que esta expresión puede llegar a ser de una persona que no ha escuchado hablar de Dios y sus maravillosas promesas. Sin embargo puedo decirte, que existen muchos cristianos, creyentes, religiosos, que conocen de La Palabra de Dios, y aún así, sienten temor. El Señor dijo: “No se preocupen. Confíen en Dios y confíen también en mí. En la casa de mi Padre hay lugar para todos. Si no fuera cierto, no les habría dicho que voy allá a prepararles un lugar. Después de esto, volveré para llevarlos conmigo. Así estaremos juntos. Ustedes ya saben a dónde voy, y saben también el camino que deben tomar.” Juan 14:1-4 Entonces, uno dice: ¿Cómo leer pasajes como el anterior, orar diariamente, compartir de Su Palabra, dar testimonios de sanación, liberación, restauración y, aún así, “Sentir Miedo”? Bueno, es verdad que hemos sido creados para vivir, y es normal que deseemos nunca morir A PESAR que, en la vida terrenal, a raíz del pecado original, pasemos por dolor, traición, escasez y enfermedad. Una parte de nosotros se aferra a las cosas bonitas, a logros obtenidos, a seres queridos, olvidando quizás, que el llegar a la presencia de Dios es lo mas maravilloso que nos pueda pasar. Allí, no habrá hambre, dolor, discriminación, y ¡todos seremos felices! De todos modos, ¡¡Ey!! No te sientas mal por sentir temor. Recordemos que Jesús mismo experimentó esta angustia en la víspera de su arresto. En Getsemaní, "...empezó a sentir tristeza y angustia. Entonces dijo: 'Mi alma está triste hasta la muerte'" (Mateo 26, 37-38) Jesús, probablemente más que nadie, no le resta importancia a nuestros miedos, por lo tanto, no eres la peor de las personas. El apóstol Pablo llama a la muerte “nuestro último enemigo”. Y sí, muchos son los enemigos que nos pueden llegar a acompañar en la vida, y si son enemigos, quiere decir que son malos, que no nos convienen y que traen más destrucción y pérdida, que ganancia, paz y bendición. Algunos de mis enemigos fueron la adicción a las drogas, al cigarrillo y hace poco tiempo creo haber vencido el temor a la soledad. Nada se va por sí solo. Tuve que ser consiente en algún momento, del daño que me estaba haciendo. Luego tomar una decisión y después luchar para no caer. Pero esa lucha estaba acompañada de oración, y oración de corazón. Todo enemigo debe ser enfrentado incluyendo el MIEDO A LA MUERTE. Uno de los sentimientos y enemigos más difícil de radicar. Especialmente, si no lo hemos pedido fervientemente en oración. Y es uno de los más dañinos así no lo creas. “Les dejo un regalo: Paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo”. (Juan 14:27 NTV) "Padre Celestial: Hoy de todo corazón, suplico a Ti en oración, por todas aquellas personas, que aun estando sanas, tienen terror a tan solo hablar del tema. Por favor, ten misericordia de ellas. Ten misericordia de todos nosotros. Ayúdanos a ver la muerte como algo natural. Como un regalo anhelado. Como debe ser. Ayúdanos a tener la disciplina que necesitamos para hablar contigo así como lo hizo Tu hijo amado Jesucristo. Hoy en oración intercedo por todo que vive en temor. Amén." Con Cariño, -Adry Victoria.
0 Comments
¿Qué es el temor a Dios? Además de ser un profundo respeto y reverencia, es el don del Espíritu que nos recuerda que debemos reconocer Su majestad, Su poder y Su santidad. Por otra parte, al tomar la decisión de vivir una vida agradable a Él, se debe trabajar arduamente. Pero ARDUAMENTE, en aborrecer el mal. ¿Por qué el énfasis? Bueno, porque es fácil expresarlo, más fácil es escribirlo, pero algo complicado es practicarlo al cien. -Adry. ¿Como dices eso? Yo no mato, no soy narco, no robo, no hago daño a nadie. “Yo temo a Dios”. Así me respondió un día cierta persona. La verdad mis bellos lectores, es que no se necesita ser “narco”, “cargar un arma”, “robar un establecimiento”, para catalogarnos como “malos o pecadores” Veamos... ¿Quién de ustedes, de repente, no ha dicho una mentira “piadosa”? ¿Quién de ustedes no ha sentido que alguien les cae “mal” les fastidia, incomoda, se les salió del corazón por X detalle o detalles, y han llegado hacer comentarios sobre eso y sobre ellos, juzgando, señalando y quizás, aumentando un poco el color del asunto? En otras palabras ¿Quién puede decir que desde que decidió entregar su vida a Cristo, creer en Él, seguirle y obedecerle, NUNCA volvió a critica, renegar, celar, robar, mentir o ser mal hablado, Ama a todo el mundo, ayuda a todo el mundo, no tiene ningún tipo de enemistades, riñas y es TODO CORAZÓN? ¿Te das cuenta? estoy segura que más de uno, si contesta a conciencia, podrá decir: "Es verdad. Debo trabajar arduamente. Quiero caer menos, porque quiero agradar más a Dios. Deseo respetarle como se merece y como me pide que lo haga. Señor. Siento pena por caer en esos errores que por momentos podemos ver o sentir que no son graves. Que de repente se hacen cotidianos y como parte de nuestro diario vivir, pero que sí lo son, pues los condenas de la misma forma que condenas al adúltero, al asesino o al ladrón. ¡Perdón! Perdón por ver fácil o sencillo, lo que ante tus ojos está mal y repudias. Ayúdanos a poner en práctica el “POR HOY”, y que sea con todo nuestro corazón, para poder lograrlo. ¡Ayúdanos por favor y no te canses de tenernos misericordia! Oró a ti en el nombre de tu hijo amado. Amén. " ¡Les mando un fuerte abrazo! -Adry Victoria. |
AuthorAdry Victoria Archives
June 2025
Categories |
RSS Feed